






Yo siempre pensé que estaba bien considerado y que cualquier amante de la pintura con dos dedos de frente vería más allá de los temas americanos y políticamente correctos que impregnaron sus obras pero parece ser que no. Es tiempo de recuperar a uno de los mayores genios (y más prolíficos) del siglo pasado. Quizás el motivo de su rechazo por parte de la crítica fuese la popularización de la pintura a través de sus trabajos en la prensa americana. Un autor reconocido y apreciado por la masas tiene el extraño honor de ser denostado por los "entendidos". Yo, afortunadamente, lo descubrí en la estantería de una librería y mi contacto con sus cuadros y portadas viene por la tinta impresa. ¿Para cuando una gran exposición más allá de las fronteras de Estados Unidos?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario